Sobre mí

Francisco Rodríguez Criado, asesor lingüístico, corrector de estilo

Francisco Rodríguez Criado (Cáceres, 1967) compatibiliza desde hace tiempo la escritura con la docencia en talleres literarios y el trabajo como corrector de estilo.

Es autor de cuatro libros de relatos: Sopa de pescado (Editora Regional de Extremadura, Mérida, 2001), Los Bustamante, una familia del siglo XXI (Diputación de Badajoz, 2001), Siete minutos (La bolsa de pipas, Palma de Mallorca, 2003) y Un elefante en Harrods (De la Luna Libros, Mérida, 2006). También es autor de la recopilación de articuentos Textamentos (Alcancía, Cáceres, 2005) y de la novela Historias de Ciconia (De la Luna Libros), ambientada íntegramente en la ciudad de Cáceres, publicada también en De la Luna Libros, en 2008.

Sus minificciones han sido incluidas en algunas de las mejores antologías de relatos y microrrelatos españolas: El cuarto género narrativo. Antología del microrrelato español (1906-2011). Ed. Irene Andrés-Suárez (Cátedra, Madrid, 2012), Velas al viento. Ed. Fernando Valls (Los cuadernos del vigía, Granada, 2010), La quinta dimensión (Universidad de Extremadura, Mérida, 2009), Soplando vidrio y otros estudios sobre el microrrelato español. Ed. Fernando Valls (Páginas de Espuma, Madrid, 2008), Histerias breves (El problema de Yorick, Albacete, 2006), Relatos relámpago (ERE, Mérida, 2006), etcétera. Y algunas de sus opiniones sobre el microrrelato han sido recogidas en la tesis doctoral de Leticia Bustamante Valbuena Una aproximación al microrrelato hispánico. Antologías publicadas en España (1990-2011).

Manuel Simón Viola lo incluyó en Literatura en Extremadura (1984-2009), Editora Regional de Extremadura/ Libros del Oeste, 2010, ensayo donde recoge la obra de veinte autores representativos de la literatura extremeña desde la transición a nuestros días.

En 2013 publicó el libro digital Raros (Punto de Vista), un ensayo novelado (pese a su intencionalidad ensayística se lee como una novela) que intenta ser el libro B de la Historia del siglo XX. Por él desfilan individuos marginales, extravagantes o alienados que se escapan de la uniformidad imperante. El personaje-narrador, un hombre innominado cuya biografía no cuenta con más méritos que el de dilapidar sin prisa pero sin pausa una herencia familiar, encuentra en estos hombres y mujeres un espejo en el que mirarse y una lección de vida (no siempre positiva).

Algunos de sus cuentos han sido premiados o han resultado finalistas en diversos certámenes literarios. Artículos, poemas y cuentos suyos han visto la luz en revistas y periódicos de España y México. Es colaborador de EL PERIÓDICO de Extremadura, donde mantiene desde diciembre de 2005 la columna semanal de opinión “Textamentos”, cuya versión digital puede visitarse en su blog Ciconia. Es editor de Grandes Libros y de NarrativaBreve.com, uno de los blogs de literatura en castellano más leídos.

Mi querido Dostoievski (La Discreta, Madrid, 2011) es su último libro en formato tradicional. En 2012 publicó las obras de teatro Trenes para María y Una casa bien iluminada en Amazon, en libros digitales.

Email: [email protected]

 

Talleres impartidos 
–Taller del relato y la poesía en la Universidad Popular de Alburquerque (Badajoz), en octubre, nombre y diciembre de 2004.

–Taller del relato y la poesía en la Universidad Popular de Alburquerque (Badajoz), en octubre, nombre y diciembre de 2005.

–Taller del relato y la poesía en la Universidad Popular de Alburquerque (Badajoz), en octubre, nombre y diciembre de 2006.

–Taller del relato y la poesía en la Universidad Popular de Alburquerque (Badajoz), en octubre, nombre y diciembre de 2007.

–Taller del relato y la poesía en la Universidad Popular de Alburquerque (Badajoz), en octubre, nombre y diciembre de 2008.-Taller del relato y la poesía en la Universidad Popular de Alburquerque (Badajoz), en octubre, nombre y diciembre de 2009.

-Taller del relato y la poesía en la Universidad Popular de Alburquerque (Badajoz), en octubre, nombre y diciembre de 2010.

–Curso de verano en Jarandilla de la Vera (Cáceres), en julio de 2008.

–Taller de Narrativa Breve en la Universidad de Extremadura (Cáceres), en octubre, noviembre y diciembre de 2008.

–I Taller de Narrativa Breve en la Biblioteca Pública de Cáceres, en octubre, noviembre y diciembre de 2008. –II Taller de Narrativa Breve en la Biblioteca Pública de Cáceres, en febrero, marzo y abril de 2009.
–Taller de Narrativa Breve, impartido en Miajadas en su semana Cultural de Miajadas, durante los días 22, 23, 24, 25 y 26 de junio de 2009. –I Taller de la Narrativa Breve, impartido en Madrid, organizado por Universidad 2015. Asociación para la Formación, durante los meses de febrero, marzo y abril de 2010.–I Taller de Escritura Creativa. La Literatura en un Folio, organizado por Universidad 2015. Asociación para la Formación, durante los meses mayo, junio y julio de 2010.

Becas

–Beca de ayuda a la creación literaria de Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura en 2003 por la recopilación de cuentos La verdad sobre la metamorfosis y otros cuentos.

–Beca de ayuda a la creación literaria de Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura en 2005 por la de teatro Una casa bien iluminada.

–Beca de incorporación de escritores a la Universidad de Extremadura en 2008.
 

COLABORACIONES:

En antologías:
Histerias breves (El problema de Yorick, Albacete, 2006).

Relatos relámpagos (ERE, Mérida, 2006, con prólogo de Luis Landero).

Frescos, I taller de escritura creativa de El País literario (2006).

Tripulantes (Eclipsados, Zaragoza, 2007).

La Celestina, antología teatral de la luna de Mérida nº 18 (de la luna libros, Mérida, 2007).

Escritos sobre el olvido (Alzhei-Cáceres, Cáceres, 2008)

Soplando vidrio y otros estudios sobre el microrrelato español. Ed. Fernando Valls (Páginas de Espuma, Madrid, 2008).
La quinta dimensión (Universidad de Extremadura, Mérida, 2009)

Velas al viento. Ed. Fernando Valls (Los cuadernos del vigía, Granada, 2010).

Federico García Lorca. La Luna de Mérida (De la Luna Libros, Mérida, 2010).

Literatura en Extremadura. 1984–2009 (Del Oeste Ediciones, Badajoz, 2010)

ALGUNAS OPINIONES SOBRE SUS LIBROS 

“Laura Bauer es, como Raskólnikov o como tantos personajes de Dostoievski, un ser atormentado por la culpa, una culpa que, desde nuestra perspectiva, resulta casi inexplicable, una culpa que yo llamaría bondadosa, empática o solidaria porque, en buen medida, Laura asume una responsabilidad que no le corresponde, un arrepentimiento aplastante por las acciones de otros, pero eso la hace aún más entrañable y más potente, y la convierte en toda una heroína moral…”. Juan Ramón Santos, presentación en Plasencia, 27-4-2012

“Sorprende la profunda penetración psicológica del autor, que se atreve a hundir el bisturí en los entresijos del entramado vital de una existencia fascinante y lúcida, conmovedora en ocasiones y con sorpresa final para el lector que siente la necesidad de leer con avidez la siguiente carta, y la siguiente, y la siguiente, de la protagonista a su amado Dostoyevski. Rodríguez Criado, con esta novela, se afianza y se consolida como uno de los valores a seguir con más atención en el panorama literario de la literatura española actual”. Miguel Ángel Velasco, Alfa y Omega, ABC, 26-4-2012.

“Tal vez lo más destacable, a primera vista, de Mi querido Dostoievski sea la sencillez, fluidez y claridad de la escritura, una escritura que se centra, sin artificios ni recovecos, en la plasmación directa y escueta del pensamiento de la protagonista. A través de esa escritura uno entra poco a poco, pero sin ninguna estridencia ni dificultad, en el conocimiento del personaje protagonista, cuyo retrato llega a hacerse muy cercano, casi familiar, perfectamente definido y contrastado por sus dudas, contradicciones, vivencias y limitaciones de la vejez. Como resultado, el lector se encuentra con una persona viva y muy real, en absoluto libresca”. Miguel Díez R., 14/4/2012.

“Qué diferente experiencia la de esas novelas en las que el disfrute sólo está en función de la trama, del deseo de conocer si al final hay boda o quién es el asesino. Es verdad que te llevan a matacaballo, agarrado de una página a otra pero, en muchas ocasiones, eres consciente de que debajo sólo hay trucos del oficio y de que eso que estás leyendo no tiene calidad ni, a veces, coherencia. Con Torrente Ballester, con Javier Marías, y con otros muchos autores discretos como Emilio Gavilanes, José García Caneiro, Paloma González Rubio o el nuevo descubrimiento, Francisco Rodríguez Criado (Mi querido Dostoievski), eso no me ocurre. No llego al final porque quiera saber más. Simplemente porque estoy disfrutando de cada página que leo. Me encantaría saber hacerlo”. David TorrejónNáufrago en tiempos ágrafos, 11-4-2012.

“Dostoievski como referente en una gran novela del género epistolar […]. Francisco Rodríguez Criado nos ofrece sobre todo una reflexión, entre dolida y nostálgica, sobre el fluir el tiempo, sobre el sentimiento de pérdida e incomprensión que nos provoca el pasado lejano, y sobre lo poco que queda de nosotros mismos cuando nos vamos”. Carmelo López-AriasEl Semanal Digital, 8-4-2012.

“Les recomiendo muy efusivamente esta novela con la que yo he disfrutado de verdad, esta novela de psicología, de delicadeza, de sencillez franciscana casi. Por su despojamiento, por su falta de artificios. Esta novela que estoy seguro que les va a emocionar y les va a obligar a reflexionar como me ha emocionado y me ha obligado a reflexionar a mí”. Juan Manuel de Prada (presentación en Madrid, 23/3/2012).

“En los tiempos que corren, libros como este, cartas como estas, nos recuerdan por qué hay que seguir insistiendo en contar lo que no debe perderse nunca”. Pilar Galán (presentación en Cáceres, 16/3/2012)

“Nos vemos envueltos en una trata que gana muchos enteros y en unos tonos y modos que por fin revelan la grandeza que sabíamos que en sí atesoraba este escritor que atraviesa con sabresaliente su particular Rubicón”. Enrique García FuentesTrazos, diario HOY, 17/3/2012.

“Si escribir es un acto de supervivencia, también ayuda no poco a sobrellevar las horas encontrarse y poder saborear libros como éste”. Manuel PecellínLibre con Libros (diario HOY), 15/3/2012.

“Francisco Rodríguez Criado utiliza en Mi querido Dostoievski un estilo narrativo sencillo que, sin embargo, no exime a esta obra de su naturaleza puramente literaria. La limpieza y el cuidado con el que el autor trata cada elemento de la novela hace que su lectura se convierta en un auténtico placer”. María Carvajal (en Facebook).
“El joven escritor sorprende por el ingenio, humor, frescura y originalidad que construye con sus narraciones, que sabe concluir admirablemente. Aunque de distinta fractura temática y formal, muchas de ellas rozan la auténtica poesía y en no pocos casos sumergen al lector en la más pura estela surrealista”. Manuel Pecellín, diario Hoy. 4/06/04

“Éste es un libro de calidad muy desigual. Contiene 30 narraciones que caben en sus ciento sesenta páginas de formato pequeño porque bastantes de ellos son microrrelatos. El autor trata temas muy habituales en la literatura joven de hoy: historias urbanas de gente desencantada, rupturas sentimentales y dificultades para reordenar la existencia, conflictos alrededor del sexo, la bebida y problemas de incomunicación. Bastantes de estos relatos pecan de superficialidad, pero dentro del heterogéneo conjunto se hallan piezas destacables incluso algunas perlas. De entre el nivel aceptable de los microrrelatos cabe destacar dos, dignos de aparecer en las antologías de este género: Piso amueblado y Un largo viaje. El primero es genial, se refiere a una chica que pone un anuncio para compartir piso y trata del dolor de la ausencia y del significado de las palabras. El segundo es una amarga historia, insondable y poética, que esboza los ocultos motivos que mueven a los hombres a actuar. Entre los cuentos destacaría cuatro: Paredes verdes, Radiografías, Siete minutos y Los grifos que manan, que es el mejor. En él, un narrador cuenta las dificultades de un amigo concentradas en problemas domésticos sobre el funcionamiento de las conducciones de agua y los grifos, motivo muy literario. La narración gira después hacia el propio narrador, un escritor fracasado, y se manifiestan aspectos poco favorables, incluso sórdidos de su vida. El autor mantiene un delicado equilibrio, bien resuelto en el desenlace, entre las dos vertientes. Además, aparecen unas reflexiones metaliterarias sobre la confección del propio texto muy pertinentes”.

Luis LatorrasBabelia (El País) 8/05/04

“Ingenio a raudales hay en los relatos de Rodríguez Criado; ingenio y buen hacer{…} No se puede decir más con menos”. Antonio Fontana (Cultural Abc).

“El relato será perfecto o no será. Y los relatos de Siete minutos lo son. Vaya si lo son”. (Eloy M. Cebrián).

“Francisco Rodríguez nos deja en estas páginas un espléndido ramillete de cuentos donde rebosa el humor cínico, el ingenio y la voluntad por sorprender al lector”. (Diego Prado, diario El Mundo).

“Francisco Rodríguez (Cáceres, 1967) reúne en este volumen treinta relatos redondos, algunos de ellos muy breves, llenos de buen humor y desenfado, y bendecidos por una mirada de original tono poético (Román Piña).

“En este libro no suceden cosas excepcionales sino que a veces las cosas de la vida se vuelven excepcionales, con ese punto de absurdo que las hace ambiguas” (Liborio BarreraEl Periódico Extremadura).

“Francisco Rodríguez regresa a la actualidad literaria con el lanzamiento de Siete minutos, donde recopila 30 relatos en los que vuelve a hacer de la claridad la máxima de su escritura” (Claudio Mateos, diario Hoy).

“Por las descripciones precisas de este entorno urbano resulta fácil reconocer en él la ciudad de Cáceres, la auténtica y única protagonista de una novela coral con más de cien personajes, que recuerda por la similitud en los propósitos, títulos como “La regenta” de Clarín, citada varias veces, “Manhattan Transfer” de Dos Passos, “La colmena” de Cela e incluso ciertos capítulos del “Ulises” de Joyce. Como en los casos mencionados, nos encontramos ante una trama fragmentada en numerosas secuencias agrupadas en capítulos que llevan como epígrafe los días de una semana (en realidad, ocho días, pues la acción va de un domingo al siguiente). Como es habitual en estas narraciones colectivas, siempre hay personajes que adquieren un mayor peso, pero el protagonismo corresponde al amplio grupo de seres humanos que deambulan por la ciudad y se relacionan entre sí, de ahí la reiteración de espacios públicos como plazas, paseos, estaciones de autobús o de ferrocarril, cafeterías, pubs…, en donde son posibles los encuentros casuales y es más visible la imagen de “colmena” que toda ciudad proyecta. Puesto que el propósito del autor es el reflejo de una realidad cotidiana, la trama carece de esos episodios característicos de toda narración tradicional, que suele ofrecer lo anómalo instalado en la normalidad, ofreciéndose, en cambio, como un espejo “calle abajo”, como una “epopeya” de la gente corriente. La impresión de copia directa de la realidad se acentúa con la incorporación de anotaciones como pintadas en cuartos de baño, citas de programas electorales, fragmentos del discurso de un guía turístico en la ciudad monumental, textos de un “Álbum de Nostalgias del Autor”, entradas de un blog, trozos de diálogos oídos al azar, esquelas y noticias aparecidas en los diarios… hasta contribuir a la erección de una obra construida mediante fragmentos de vidas humanas que se suceden en el tiempo sin un objetivo apreciable” (Manuel Simón ViolaSuplemento Cultural Trazos, diario HOY).

” […]Pero quizá sea Francisco Rodríguez Criado quien nos proporciona el conjunto de piezas más conseguidas. Su poética, sin embargo, no es tal, sino un mero anecdotario personal. “Al despertar” se ocupa de una relación de pareja que se ha acabado, pero que, pese a todo, al darse cuenta de que su vida había sido un sueño, desean “ser soñados” de nuevo, con lo que viene a decirnos que es mejor vivir, aunque sea mal avenidos. En “Billetes” se nos anuncia que el Paraíso no es mejor que la tierra, puesto que “las calles también están sucias, y hay cientos de vagabundos que se arrastran por ellas, muertos en cada esquina, alguien que dispara misiles tierra-aire…” (p. 92), y que soñar no lleva a ninguna parte. “El héroe de Aldea Moret”, una de las mejores piezas de este autor, es un microrrelato en forma de recuerdo infantil, sobre las relaciones de un chico, lector de Julio Verne, con su padre, que era minero. En “El mito del harakiri”, tras una introducción general sobre el suicidio, se cuenta la escasa fortuna de Gandía, cuyos amigos, haciendo leña del árbol caído, deseaban que les diera una lección práctica sobre el suicidio, dada su desgraciada existencia. “La ira de Zeus” es un microrrelato humorístico en el que el narrador, cronista de la Grecia moderna, y habitual contertulio del mujeriego Zeus, acaba siendo castigado por el dios, quien lo deja manco, tras acostarse con su hija Elena. En “La mano de Zeus”, una familia pobre intenta paliar su condición ganando un concurso de relatos breves en la radio, aunque ni siquiera la ayuda del altísimo, de ahí el título, quien concluye la narración que la familia ha escrito, resultará suficiente para obtener el premio. Quizá uno de los más afortunados sea “La verdad sobre la metamorfosis“, en el que se desvela por qué Kafka le pidió a Max Brod que destruyera su obra.

“La voz de Marcela” puede definirse como un microrrelato de amor y humor, puesto que nos cuenta los trastornos que trae consigo la recuperación de un antiguo amor, como ocurre en la pieza de Luis Mateo Díez titulada “Amores”. En “Ladridos” un hombre ve las pesadillas de su mujer, en las que aparece en peligro, por lo que decide huir de su lado, aunque no se atreve a confesárselo. “Mendel, de la calle Marquet” es una pieza con sorpresa final, en la que el narrador juega con el tópico del pintor maldito, en este caso se vale del caso de Van Gogh. “Muertos en vida” adopta la forma de la carta, para contarnos cómo unos idealistas acaban convirtiéndose en simples cotillas. De sueños imposibles trata “Una excusa para viajar a París”, algunos lo son por ya realizados y otros por fabulescos. El título, “Últimas palabras“, no se refiere, en esta ocasión, a las del reo que va a ser ajusticiado, como es habitual, sino a las de su verdugo, Amid, quien le cuenta al condenado sus problemas y se lamenta, tras cortarle el cuello, de haber perdido a su interlocutor, mientras este lo escucha atentamente y sonríe (Fernando VallsSoplando vidrio y otros estudios sobre el microrrelato español).

 

Contacta con Francisco Rodríguez Criado, Corrección y Estilo: